Mirmecología para aficionados
Mayores expansiones futuras del área de distribución de especies de hormigas exóticas que nativas por Tongyi Liu, Sébastien Ollier, Cleo Bertelsmeier
El cambio climático está redistribuyendo las especies en todo el planeta, pero no todas responden igual: las especies nativas y las introducidas por el ser humano en nuevas regiones podrían verse afectadas de formas muy distintas. Este estudio utilizó modelos de distribución de especies para proyectar cómo cambiarán los rangos geográficos de 477 especies de hormigas en América del Norte de aquí a 2050, divididas en 396 especies nativas, 55 especies invasoras no agresivas y 26 especies invasoras. Como ejemplos ilustrativos se usaron dos especies concretas: Strumigenys margaritae y Myrmica brevispinosa. Se aplicaron dos escenarios climáticos, uno de mitigación moderada y otro de máxima emisión de gases de efecto invernadero, para explorar un rango de futuros posibles.
Los resultados fueron contundentes: las hormigas introducidas se beneficiarán del cambio climático mucho más que las nativas. Entre el 81,5% y el 84% de las especies de hormigas alóctonas, tanto invasoras como no invasoras, se expandirán en área geográfica, mientras que entre el 57% y el 63% de las especies nativas perderán territorio. Esto significa que el cambio climático actuará como un acelerador de las invasiones biológicas, amplificando uno de los mayores problemas de conservación actuales. Curiosamente, el estudio no encontró diferencias significativas entre las especies invasoras y las no invasoras en cuanto a la magnitud de su expansión futura, lo que sugiere que ser invasora no otorga una ventaja adicional más allá de ser simplemente una especie introducida.
Para entender por qué las hormigas introducidas tienen esta ventaja, los investigadores analizaron dos factores clave. Por un lado, las especies alóctonas ya ocupan distribuciones geográficas más amplias y dispersas a nivel global, lo que refleja una mayor capacidad de colonizar territorios variados. Por otro, tienen nichos climáticos más amplios, es decir, pueden sobrevivir en un rango mayor de condiciones de temperatura y precipitación. Ambas características les dan una ventaja competitiva en un mundo que se está calentando y donde las condiciones climáticas se desplazan hacia nuevas áreas.
Estos hallazgos tienen implicaciones preocupantes para la biodiversidad norteamericana: el cambio climático y las invasiones biológicas, dos de las mayores amenazas para los ecosistemas, no actuarán de forma independiente sino de manera sinérgica, reforzándose mutuamente. Dado el papel fundamental que las hormigas juegan en los ecosistemas, como dispersoras de semillas, controladoras de plagas y reguladoras de comunidades de invertebrados, los cambios en su distribución podrían tener efectos en cascada difíciles de predecir. Los autores concluyen que anticiparse a estas dinámicas es urgente para diseñar estrategias de conservación y gestión de invasiones que tengan en cuenta los escenarios climáticos futuros.
📗 Estudio realizado por Tongyi Liu, Sébastien Ollier, Cleo Bertelsmeier
📅 Publicado: 15 de marzo de 2026
📖 Estudio original: Ir al estudio »