El comportamiento de las hormigas como mediador de mutualismos extraflorales basados ​​en el néctar: ​​interacciones con la química del néctar y las condiciones ambientales por Rodrigo do Rosario Nogueira

El estudio analiza una forma frecuente de cooperación entre plantas y hormigas basada en los nectarios extraflorales (EFN), pequeñas glándulas que producen néctar fuera de las flores. Ese néctar no sirve para polinizar, sino para atraer hormigas que actúan como defensa contra herbívoros. Estas estructuras están presentes en muchas plantas, especialmente en regiones tropicales, y forman parte de una estrategia defensiva que puede complementar o sustituir defensas químicas y físicas. Sin embargo, el resultado no es siempre positivo: en algunos contextos las hormigas protegen eficazmente; en otros, generan costes para la planta.

Una parte central del trabajo examina cómo la composición química del néctar influye en el comportamiento de las hormigas. El néctar contiene azúcares, aminoácidos y otras sustancias que pueden cambiar cuando la planta es atacada o sufre sequía. Esos cambios alteran qué especies de hormigas se sienten atraídas y cómo se comportan. Por ejemplo, Solenopsis geminata prefiere néctares ricos en aminoácidos, mientras que Solenopsis invicta no muestra la misma preferencia. En algunas acacias, las plantas incluso producen proteínas que modifican la digestión de hormigas del género Pseudomyrmex, aumentando su dependencia del néctar de la planta y reforzando la defensa.

El efecto protector depende en gran medida de qué especie de hormiga esté presente y de su conducta. No todas defienden igual. Géneros como Camponotus, Crematogaster, azteca/">azteca, Dolichoderus thoracicus, Paratrechina, Lasius japonicus o Pheidole noda muestran diferencias claras en agresividad, capacidad de reclutamiento y patrullaje. Algunas reducen de forma eficaz la presencia de insectos que comen hojas; otras son poco activas o incluso interfieren con la polinización. En casos como Solenopsis xyloni, la agresividad puede ahuyentar a las abejas y disminuir la producción de semillas, creando un conflicto entre defensa y reproducción.

El estudio también aborda la competencia entre el néctar extrafloral y el “rocío de miel” producido por pulgones y otros hemípteros. Las hormigas pueden preferir uno u otro recurso según la cantidad y calidad disponible. Cuando el rocío de miel es abundante, especies como Camponotus chromaoides o Formica neogagates pueden concentrarse en proteger a los insectos productores de azúcar en vez de defender a la planta, lo que a veces incrementa el daño por succión de savia. En conjunto, el trabajo concluye que la relación planta–hormiga no es automáticamente beneficiosa: depende de la química del néctar, de la especie de hormiga presente y de las condiciones ambientales. Solo entendiendo esa combinación se puede predecir cuándo las hormigas serán aliadas eficaces y cuándo supondrán un coste para la planta.

📗 Estudio realizado por Rodrigo do Rosario Nogueira
📅 Publicado: 3 de febrero de 2026
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